La protectora pide al Ayuntamiento una solución mientras se licita el servicio del albergue

Así lo explicaba en Radio Ibi una de las tres trabajadoras del albergue canino, Raquel Buzón, quien lamentaba que desde la Concejalía no se les esté dando ninguna solución, ni tampoco información, sobre la hoja de ruta que tiene el consistorio.
Según recordaba, ya a principios de año trasladaron al anterior equipo de gobierno que si no recibían ninguna aportación del Ayuntamiento tendrían que dejar determinados servicios, una circunstancia que también explicaron a los partidos de la oposición. En aquel momento, añadía, se les pidió que esperasen a que pasasen las elecciones municipales y se pudiese aprobar el presupuesto de este año 2023. Sin embargo, y dado el colapso económico del Ayuntamiento, pasa el tiempo y no se les dan soluciones, por lo que la situación es insostenible.
El pasado mes de agosto la Protectora tomó la decisión de no recoger más animales abandonados, para que no siguiesen creciendo los gastos, pero aún así, sin los 25.000 euros que aportaba el Ayuntamiento es muy complicado mantener en condiciones a los animales que hay ya en el albergue, las instalaciones, medicamentos, veterinario o la campaña de castración de gatos. A ello se suma que el proceso de licitación del servicio puede prolongarse hasta un año y medio. Por ello entienden que desde el consistorio deben encontrar una solución para que los servicios se sigan prestando hasta que se adjudique la gestión del albergue.
La Protectora lamenta que la Concejal de Bienestar Animal no haya visitado las instalaciones del albergue para conocer de primera mano el trabajo que allí se realiza y temen que “se les quiera quitar de en medio”, por lo que esperan que el Ayuntamiento realice una “licitación ética”, en la que se prime a las sociedades protectoras ante las empresas que sacrifiquen animales.
En cuanto a la recogida de animales abandonados, indican que la ley especifica que es responsabilidad de los consistorios, por lo que es el Ayuntamiento el que tiene que aportar una solución.
Como media de protesta, invitan a los ciudadanos a asistir al pleno ordinario de noviembre, con una prenda negra que simbolice las dificultades a las que la Protectora se está enfrentando.





