Los vecinos del Casco Antiguo exigen al Ayuntamiento que reanude las obras de la Plaza de la Iglesia

La reunión fue convocada por vecinos de forma individual, pero en ese encuentro participó la Asociación de Vecinos Ibi Antic y la FAVI, cuyos representantes afirmaban que secundarán las reivindicaciones porque son conscientes del malestar que está provocando la paralización de esta obra, que se iniciaba hace dos años.
En esta reunión quedó patente el malestar de muchos ciudadanos por una paralización de obra que no entienden cómo se prolonga en el tiempo, porque se les escapan los procesos administrativos que les han explicado desde el Ayuntamiento, derivados de impagos de certificaciones de obra por el bloqueo económico que ha sufrido el consistorio en estos últimos meses.
A los inconvenientes generales, de tráfico, aparcamiento o suciedad que provoca la actual situación de esta obra, se unen los de los vecinos de las calles adyacentes, que refieren movimientos de tierras tras tanto tiempo de paralización, e incluso grietas en sus domicilios, así como problemas de evacuación de aguas cuando llueve y riesgo para la seguridad de quienes allí viven.
Una circunstancia que pretenden resolver y por ello van a iniciar una serie de movilizaciones para que el Ayuntamiento priorice el re-inicio de esta obra, y finalice una infraestructura que, por su ubicación, es importante ya no solo para los residentes de la zona, sino en general, para toda la población.
La obra de la Plaza de la Iglesia fue el tema central de la reunión, pero surgieron otras cuestiones que preocupan a los vecinos de esta zona de la población que consideran está “abandonada” desde hace años por parte de la Administración Local.
La suciedad de las calles o la falta de iluminación fueron algunas de las quejas compartidas. También la dificultad de convivir con algunos locales de la zona que, según apuntaban, no se ciñe a la normativa en cuanto a ruidos y hora de cierre.
Desde la concejalía de Urbanismo han manifestado en diversas ocasiones la intención de retomar la obra en cuanto sea posible efectuar el pago de todas las certificaciones que se quedaron pendientes de la anterior legislatura, motivo por el cual la empresa decidió parar los trabajos. Recientemente se han podido abonar dos pagos, de un total de 99.222 euros en dos liquidaciones de 2022, año en el que se inició el proyecto, cuya inversión se acerca a los dos millones de euros.





